Habiendo dicho tantas veces que la felicidad pareciese agua cristalina que se diluye de tus manos cuando ya estas a punto de cogerla, habiendo tomado por aprendidas tantas lecciones, por fin he llegado a la conclusión(si se le puede decir así) de que la chica que nunca empecé a buscar tal vez sea aquella que nunca quise encontrar y que la felicidad no implica hallarla, sino más bien vivir alegre sin haber podido hallarla y compartir lo aprendido cuando llegue, tal vez de esa forma podamos tener dibujadas sonrisas en el rostro para vivir expresando lo que dentro de cada uno de nosotros está escrito.
Tal vez he vivido una ilusión de búsqueda y ni siquiera en verdad he empezado a buscar, es más para qué buscar, si es que llega, llegará en silencio porque esa sera su esencia, ser como palabras que son silenciosas y que solo al ser leídas reflejan su sentido. Su alma deberá haber vivido en la utopía de vivir atrapada en un cuerpo que se restringe por las debilidades del ser humano, que busca la más mínima alegría porque, de hecho, la felicidad completa jamas llegara, así sea conmigo o sin mí, nunca llegara.
Yo no le ofreceré alegrías diarias, es más tampoco creo ser capaz de hacerla feliz, si es que yo no puedo lograr, de manera personal, ese objetivo; no deberá ser como una hoja en blanco en el que este mundo ha logrado garabatear y desdibujar la verdadera forma que cada persona esconde dentro de su alma.
Ella no debe ser feliz porque yo escriba en sus paginas en blanco de emociones, ella deberá ser feliz porque descubrirá nuevas formas de dibujar en su alma y, aún más importante, en el alma de los demás, especialmente, en la mía.
Yo no podre volver a ser una hoja en blanco, las páginas de mi vida ya han empezado a ser escritas, hay garabatos y también algunas formas que no se pueden reconocer y se han desdibujado; pero tengo por seguro que cada palabra que se escribió en estas páginas están perfectamente entendidas y aprendidas. Se que ella será la mejor motivación para escribir el mejor capítulo, el único capítulo que no se cerrara, el único que sera escrito desde adentro y desde afuera, por ella y por mí.
Cómo saber si ella ya llegó?, cómo saber si ella se cansó de escribir y gastar tinta en mis hojas, hojas llenas de letras amorfas y texto redundante e incoherente?, cómo saber si ella en este preciso instante escribe como el mejor de los poetas, los mejores versos que el mundo jamás conoció?...preguntas y más preguntas...respuestas...sólo una...una hoja en blanco que será el reflejo de un amor feliz, o mejor dicho alegre, no triste; hoja que será la mejor transmisora de los sentimientos que se puedan originar de un encuentro de escritos, de un encuentro entre dos historias que jamás pudieron ser expuestas al Mundo, dos historias que desde ese instante serán una sola y que no tendrá fin.